Cesta
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Buscar del camino la fatiga
el cansancio como empeño
perder las fuerzas y seguir
medir el triunfo por pasos
desobedecer la prudencia del cerebro
resistir, con la tenacidad de lo imposible
llegar a lo máximo cada día
rebasar límites infranqueables
pagar lo que cueste el empeño
soportar lo insoportable
y la meta...
la meta quieta, fija en un punto
ajena a los miedos que provoca,
esa... esa es la vida del deportista.