Cesta
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Dejé que el viento abriera la ventana
dejé que la luz entrará por ella
dejé de pensar en el tiempo
y dejé marcharse mis miedos
abandoné caminos ajenos
abandoné sueños que no eran míos
abandoné absurdas metas
abandoné el obediente silencio
y permanecí feliz, frente a la luz del día
sintiéndome un hombre nuevo
y así transcurrieron las horas
estando por fin, conmigo
conmigo mismo y la vida…
vida vivida plena.