Cesta
0
0,00 €
Un instante fugaz
atrapado en la calle
por los ojos, sin intención
más que por la mirada
en un encuentro casual
con alguien, con algo, con lo que sea...
perdura, a veces, una vida entera
no por imborrable, no
porque cada una de las experiencias
buenas o malas que se viven
casi, sin darnos cuenta
nos van cambiando
convirtiéndonos, continuamente
en una persona nueva
y cada una de las vidas que han sido
son una vida entera
aunque nos empeñemos, inútilmente
en quedarnos solo, con alguna de ellas.