Cesta
0
0,00 €
La piedra, el bronce, el hierro...
la mano creadora de los humanos
siempre ha usado ideas y texturas
para acercarse a lo divino
y durante siglos
el arte de la pintura ha reproducido
las texturas del mundo, de sus habitantes
de sus sueños y de sus cosas
atrapando la luz, el momento, las olas, el fuego
los paisajes, el gesto, la fruta..., todo
maravillando por su interpretación y su belleza
y viaja la mirada por esa realidad, viviéndola
contemplándola incansable, en un íntimo viaje
y la intocable textura de una imagen, se siente viva
gracias a la memoria del tacto, y a los ojos.