Cesta
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Si se pierde la mirada
y queda atrapada, suspendida
en los difuminados límites
de una desierta playa
lejos, muy muy lejos
entre aguas, nubes y tierras
y si las grandes olas
que del temporal del norte llegan
al estallar en la orilla, braman
penetrando su estruendo
hasta en el profundo silencio del alma
la vida...
la vida en ese momento
incluso en el recuerdo del paseo por la playa
se siente y se sigue sintiendo
la vida... hay que sentirla
nada se entiende al explicarla.