Cesta
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En callada contemplación
un presente vivo que no se va
que se queda, que se siente cerca
lejos, de los fieros ruidos
de abismo de oscuridad
cerca, de la paz
en océanos de luz
el alma, feliz, se deja llevar
por una mirada fija, absorta
en cualquier cosa
en cualquier lugar
un refugio solo temporal
mientras el mundo, y sus locuras
se agotan en palabras
que nadie quiere ni sabe escuchar.