Cesta
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Apenas la huella de una sombra
sobre el firme muro
que aguantó sueños de amor
sin el eco de las voces
ni el desatado viento de las risas
ni el aroma vivo del joven sudor
el tiempo, con su silencio
lo único que dejó
fue un gran vacío en todo
y en cada una de las cosas
que aún permanecen alrededor...
los parterres, los bancos, la vieja fuente
manantial vivo que refrescaba
y en las horas largas del verano
apagaba la sed
cuando el sol, testigo callado
nos contempló enredados
en aquel lejano ayer...
apenas la huella de una sombra
que vuelve a dibujarse sobre una pared
y ya no estoy, no
donde pisan mis pies...