Oscuros temores...

02.10.2017

POESÍA

El eco de un nombre

alarma la noche,

la noche conoce la voz

y todas la voces,

pero alarma la noche

el eco que deja la voz.

El sonido estalla en el infinito,

detiene el aire un instante,

y va cayendo

lejos, más a lo lejos

a un pozo de dolor.

Vuelve a sonar la llamada, urgente

en el aire roto,

y no hay respuesta que calme la ansiedad.

Se multiplica la eternidad del silencio,

la espera de una voz que responda

no llega...

Las fuerzas se agotan no pensando

en lo único lo que no se puede dejar de pensar.

El eco moribundo se mantiene feroz de temores

la noche envuelve los miedos,

la incertidumbre se hace pavor.

Y a la luz del alba aparecen los ecos

dormidos todos,

todos dormidos ya sin voz

no en un pozo oscuro, no

en un rincón de la habitación,

donde penetran radiantes

los rayos del primer sol.