Cesta
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Es domingo
la lluvia llegó a la ciudad
empapó calles, plazas, tejados...
y tras las ventanas,
miradas tristes
como de niños castigados,
el tiempo quieto, pesado, aburrido...
instalado en la apatía,
tristezas que no son por hoy, no
vienen impregnando el aire
el húmedo aire de otoño,
sí, el viento secará las aceras
el sol los charcos
pero...
escaparán estos días,
días llenos de horas largas,
vigilados tras cristales fríos
que difuminan paisajes solitarios
ahogando el alma en perezas
a su paso lento... a su paso.