La verdad

29.11.2017

POESÍA

De regreso a casa

soltando los nudos que atan

todas las horas del día

a lo correcto

a lo establecido

a lo estipulado

se puede uno sentir desarmado

sin el disfraz de las apariencias

ante la mirada infantil

de un ser diminuto

que ilumina entera la casa

llenando de alegría la vida.

En esos ojos que nos miran

no hay batallas

ni falsas apariencias

ni envidias, ni maldad, ni nada

nada que ensucie su mirada.

Duele no poder ofrecerle un mundo nuevo

borrando lo malo que en él habita

lejos de nuestros brazos, duele,

y la verdad

no podemos conformarnos, no.