La Maya

Todas las fiestas de mayo
celebran la vida nueva
que se abre paso siempre
al entrar la primavera
y son las mozas y los mozos
desde las más remotas memorias
quienes ponen todas sus ilusiones
para festejar con alegría viva
la fuerza que en su interior
ha ido creciendo en el ya lejano invierno
y como un sueño vivo, la música
los empuja irrefrenablemente
a disfrutar felices por plazas y calles engalanadas
días de fiesta, de encuentros, de celebración…
que se recordaran siempre
como los más esperados y añorados de su vida
y es la Maya, en la plaza, junto a la iglesia
en muchos lugares
el símbolo que une y reconcilia
lo divino y lo pagano.