Invisible y mágico
Todas las palabras del mundo
no aprietan como un abrazo
no calman la sed, como unos labios
no acogen, como el silencio de unas manos
no, todas las palabras del mundo no bastan
para lograr lo que logra bailar juntos
dos seres abstraídos que siguen el ritmo, lento o rápido
armónico o quebrado, palpitante y vivo... vivo
ni acompañan, como el cálido silencio humano
silencio que une dos universos en ese momento
las palabras, bailando, parecen sombras
incapaces de alumbrar los movimientos perfectos
pero el baile, al final termina, hay un final siempre
y las palabras que no hizo falta decir, se quedan
estarán ahí, apretando
apretando el alma, apretando
como si eternamente bailáramos
un tango invisible y mágico.