Cesta
0
0,00 €
Los gritos se ahogan en la impotencia
nada se puede hacer, nada
contra los que mandan
ajenos a la moral humana
con el dólar, como única bandera
y son, se sabe por experiencia
perdedores de la historia
como tantos otros, que no se olvidan
pero mientras están en ella
dañan, y dañan tanto
que cuando desaparezcan
hay que volver, una vez más
a recuperar y a recomponer
la bendita y humana convivencia.