Hogar

24.08.2017

POESÍA

Dibujamos nuestro ser

en nuestro estar,

ese territorio propio

llamado hogar.

Con el metro en la mano

medimos, calculamos, soñamos

y negociamos si no estamos solos,

cada rincón de la casa:

El color de las paredes, las cortinas

la mesa, los sofás...

Después, poco a poco, con tiempo

viene hacer hogar:

Detalles que van apareciendo

sin orden, sin premeditación

cuadros, figuras, recuerdos,

plantas, regalos, caprichos...

incluso la música que nos gusta escuchar,

creando nuestro territorio emocional

impregnado más de nosotros

de lo que muchas veces podemos imaginar.

Y llega un momento pasados los años,

tras un viaje por ejemplo,

que nuestro ser siente que llega al paraíso

al regresar a casa

y encontrarse con su estar.