Cesta
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De todos los lugares recorridos en la ciudad
durante las horas viajeras del día,
por geografías familiares amables, hostiles, bellas...
hay algunos, solo algunos
que al cerrar los ojos y respirar profundamente
sentimos
una fuerte sensación de pertenecía:
la vista atrapando luces
el oído persigue el golpear de drizas y aparejos
el tacto de la húmeda sensación del cuerpo
el sabor de salitre en la boca
y olor llenando toda la transparencia del aire,
hay lugares donde comulgan los cinco sentidos
templos de bellezas, sensaciones, recuerdos, vida...
donde nunca te llevará Google
si no respiras profundamente.