Cesta
0
0,00 €
El cansancio
de la rutina, de la vida, de la enfermedad
de la gente, de todo y más...
a veces, aconseja cerrar los ojos
entrar en el silencio propio
del cuerpo, de la mente, exhaustos
dejándonos llevar por la respiración
a no se sabe dónde
a ese refugio interior
del que regresa otro ser
nuevo, vital, con determinación
para levantarse pase lo que pase
y continuar...