El viejo y el mar

13.09.2017

POESÍA

Descansa la mirada en el mar

en el ir y venir de las olas

que acompañan la marea transparente,

atrapada en la rampa,

acompañada de las proas

que se acunan y se mecen mansamente,

obedientes a los ritmos de las aguas

que vienen y van, y que van y vienen.

Descansa la mirada

de tantos años de luz reflejada en las aguas,

en los colores marineros

de los barcos amarrados en la dársena,

y repasa sus nombres

y uno a uno los saluda,

y se entretiene.

Luego...

poco a poco irá para casa.