Cesta
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Un paisaje continuo
dibuja el río Ebro
en su transcurrir vivo
de brillos y transparencias
que a su paso por Reinosa
su cauce limpio regala,
recién nacido llega susurrando
desde Fontibre, alegre
una melodía, una música propia
que acuna el alma campurriana
de quien se asoma a su cauce
o le añora en la distancia,
en el valle de Campoo
la luz la siembran los ríos
con venas de aguas sonoras.