Cesta
0
0,00 €

Del olor de las calles
que, en otro tiempo recorrimos
lo sabe todo la noche
abstraídas, sus arquitecturas
en la obligada soledad diaria
de brillantes y quietos silencios
que las fieles luces iluminan
a la vez que ensombrecen
y van liberando sus aromas
como poemas sin habla
recitando sin cesar sus fragancias
por las desiertas bocacalles
y el alma de las gentes errantes
cuando vuelven a recorrerlas
después de largas ausencias
al respirarlas, profundamente
sin mediar palabra
todos los olvidos, todos
se recuperan
como un don que, pasado el tiempo
se creía perdido para siempre.