Cesta
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Si imaginamos...
la voz como un pincel
y vamos nombrando el color de las cosas
el gris, del duro suelo
el verde del banco
el marrón del árbol
el azul del cielo...
porque seguro que al buscar
se nos ha ido la vista al cielo
y después, quizá digamos blanco
por esas silenciosas luces que viajan tan alto
y seguiremos buscando
jugando a colorear
un ave, una cometa, una estela de avión...
y entonces sí
nos costará abandonar el vuelo
porque las tristezas, hunden al alma
y la sonrisa, el juego, la alegría...
la hacen volar
y aunque volvamos a mirar al suelo
ya no será igual.