Cielos próximos

09.10.2017

POESÍA

Los días no vividos

aquellos que dejamos pasar

por trabajo, dejadez...

por lo que sea, da igual,

habitan en el purgatorio de los recuerdos

junto con otras cosas en la vida

que por alguna razón, no pudieron ser:

Esos paseo deseados al ir a trabajar

al encontrarnos con un hermoso día de invierno

cayendo la luz limpia sobre el mar...

Pararnos a mirar un rato

y disfrutar de los primeros brillos de la primavera

esos que asoman tempranos en el parque

camino del trabajo, y apenas da tiempo a mirar.

Tantas noches serenas de verano

que invitan a sentarse en la terraza de un bar

a charlar, a vivir, a soñar...

y solo tenemos tiempo apenas

a respirar un poco, nada más,

porque al día siguiente y al otro...

toca madrugar.

Pisar hojas por los senderos del otoño

para escuchar esa melodía única a nuestros pies

y llenarnos los ojos con la belleza de los colores

que se van despidiendo quizá 

para que el invierno albergue,

nuestros sueños más cálidos.

Recuerdos varados en la memoria

sueños que quedaron atrás

y que no podemos recuperar

pero han construido un cielo cercano

nuestro cielo

y solo con cerrar los ojos

casi, casi le podemos tocar.

La mirada, solo nuestra mirada

es capaz de convertir un purgatorio

en un cielo próximo tan próximo

que casi a diario se puede habitar...