Un nombre para una nube

26.03.2017

CUENTO 

Como se premia a una nube 

Un día de verano de mucho calor, una niña jugaba en la playa con un cubo y una pala, hacia flanes para después romperlos. Sus papás estaban junto a ella, y dormían tranquilamente bajo la sombra de la sombrilla.

En el cielo azul una pequeña y rechoncha nube destacaba con su color blanco. Se movía muy despacio, muy despacio, sin saber a donde ir.

La niña la vio y se la quedo mirando. Sin darse cuenta, se la cerraron poco a poco los ojos y se durmió.

Al verla dormida la nube, pensó que el sol podía quemarla y despacio, despacio avanzó hasta ponerse encima de la niña. Así la podía proteger con su pequeña sombra.

La niña estuvo mucho tiempo dormida y mientras, la nube, tenía que hacer equilibrios para taparla con su sombra.

Las nubes que pasaban a lo lejos la llamaban diciéndola:

-¡Ven, no te quedes ahí!

Pero ella no se movía y contestaba:

-No puedo, estoy dando sombra a esta niña para que no se queme.

Las nubes grandes se reían de ella y se alejaban. Pero a ella no la importaba, estaba contenta viendo la cara de felicidad de la niña dormida, sabiendo además que gracias a ella, no se quemaría.

Al despertarse por fin la niña y ver a la nube encima de ella tapándola el sol, dijo en voz alta: "Tambor, Tambor".

Su voz despertó a su mamá.

-¿Qué dices, cariño?

-¡Tambor, Tambor! Repitió la niña, y al ver que señalaba a la nube blanca y rechoncha que estaba en el cielo dándola sombra, la mamá lo entendió.

-¡Ah, que esa nube se llama Tambor! Que nombre más bonito para una nube.

-¡Tambor, Tambor, ya tengo nombre!

La nube estaba muy contenta. Podía ir por el cielo dando envidia a todas, sobre todo a las nubes grandotas, que están siempre fastidiando a las pequeñajas, y a las que se habían reído de ella. Se alejó poco a poco por el cielo azul, mientras la niña la despedía con la mano.

-¡Adiós Tambor! ¡Adiós, adiós...!

La nube había conseguido el mejor premio que se pude recibir, un nombre.

Si alguna vez os hace un favor una nube, buscad un nombre bonito y se lo ponéis. Conseguiréis hacer feliz a una nube y además, tendréis una amiga viajando por el cielo.