Regalos

12.06.2017

RELATO

El viento tensaba las velas, el barco navegaba de ceñida con rumbo estable, José manejaba la caña y la escota de la vela mayor, Chisco aguantaba la escota del foque y escuchaba atento las órdenes e indicaciones de su abuelo.

-¿A quién pertenece el viento: al mar, a tierra, al cielo, a la vela...?

Chisco entendió que su abuelo no estaba preguntado nada, simplemente pensaba en voz alta, como solía hacer las tardes de verano que navegaban juntos.

- De nada sirve apresar las cosas, aunque se pueda... Se deben disfrutar cómo un regalo que no nos pertenece, que lo tendremos un tiempo y después... libertad. Mira, el aire de un globo hinchado es el mismo que el que produce el sonido de un instrumento de viento, y ya ves... ¡Vamos a virar!

Y a la voz de José, cambiaron de banda dando un bordo en busca ya de la bocana del puerto.

-Hay que disfrutar de la indómita libertad del viento, la belleza de la luz, el tacto del agua... y de millones de cosas que están ahí, libres al alcance de nuestros sentidos y que muchas veces...

-¡Vale, vale! Ya sé que hay muchas cosas gratis pero, lo que yo necesito son los diez euros para las ferias... ¡Me lo prometiste! Eso sí que es un regalo.