Refugiados

04.07.2017

POESÍA

Atrás queda la arquitectura quieta

la casa, la calle, la escuela, el mercado...

presa de la luz de la última mirada

esa mirada que se echa a todo

antes de partir y de perderlo...

Una imagen, una quietud

que permanece clavada

como lo único que sujeta

lo que fue vida en otro mundo

en otro tiempo, antes de huir

la travesía, la perdida, la expulsión

dolor...

Atrás queda la arquitectura quieta

la casa, la calle, la escuela, el mercado...

presa de la luz de la última mirada

memorizada machaconamente

memorizada como exorcismo del dolor

antes de que los informativos

convirtieran la memoria en horror

con imagines que certifican

que de aquello no queda nada,

nada que sujete ya la memoria

del tiempo añorado

del tiempo feliz vivido, sin saberlo.

No hay territorio nuevo que acoja tanto dolor

quizá si se encuentra a alguien que escuche

que escuche con el corazón,

aparezca una arquitectura nueva

que borre la memoria de la desolación.

Una arquitectura humana

llena de luz, ayuda, comprensión...