Instantes

17.02.2017

POESÍA

Un verano

la tarde me arrebató las voces

esas que siempre van con uno

charlando, avisando, haciendo compañía...

y sembró silencio.

Quedó perdida la mirada en el horizonte

cuando los últimos rayos de sol

estallaban de brillos sobre el mar.

No hubo ninguna palabra más

me dejé llevar de la suave sensación

de los tenues pasos a la oscuridad

de la suave respiración, la paz

el silencio, el silencio nada más

y apenas un leve murmullo a la orilla del mar.

En invierno necesité recuerdos, cálidos recuerdos

y aquella tarde de verano

la deseé recuperar, sentirla de nuevo.

Solo recordé el silencio

el silencio que la belleza de la luz sembró.

La memoria, dueña de las palabras

me arrebató por fin aquel silencio

y las voces que siempre van con uno

charlando, avisando, haciendo compañía...

volvieron llenas de palabras

distancia, sueño, rumor

calor, serenidad, paz...

y es que la belleza de la luz

regala silencio solo en el presente

en ese instante mágico

que dejamos de existir

convertidos en luz.