Instante

14.07.2017

POESÍA

Cada tarde

la plaza se llena de risas y juegos

los niños corriendo,

conquistan el aire

lo llenan todo con sus gritos.

El tráfico atascado, de pronto

estalla en bocinazos

y los niños gritan aún más para oírse

mientras los padres

charlan en los bancos

conversando distendidos

sin perder de vista a sus retoños

saboreando las horas de pereza

que arrastran los cálidos días de verano.

A la puerta del parking

un hombre de silenciosa mirada

pide limosna

y al mirarle,

parece que el mundo entero se ha callado

-por un instante-

pero los ruidos siguen

vuelven a tronar

escaleras abajo.