Un día cualquiera

03.02.2017

UN DÍA CUALQUIERA

Esperábamos una llamada de la niña

tú nerviosa, yo como soy, tranquilo

Ibas en silencio quizá recordado

los pasos perdidos

el tiempo sembrado

la rutina diaria

y te habrás preguntado, imagino

dónde está todo lo que he soñado.

La arena de la playa ahora está fría

y tus pies descalzos

la recordaban ardiendo en verano.

Al verte así de nuevo, he pensado

una racha mala la tiene cualquiera

Al descubrir en la orilla una extraña caracola

la tomé en las manos

acercándola al oído, escuché el mar

cambié el gesto al ver que estabas pendiente.

Me miraste con la luz brillando en tus labios

y con voz mecánica he gritado a los cuatro vientos:

-Las caracolas del mar, nunca están apagadas, ni fuera de cobertura-

y solo con eso, el día parecía otro

todo ha cambiado en un momento

y la niña, llamando por teléfono...