El plan

22.02.2017

RELATO

-¡Qué no hay periódico hoy! ¡Qué nunca más lo vais a traer!- Exclamó indignado Juan Morterete, y se largó dejando a Sixto con la palabra en la boca y el café en la mano. El camarero inmediatamente fue a contárselo a don Simón.

-Jefe, otro cliente que se ha ido sin tomar café por no tener periódico... No, no, a mí no me cuente nada jefe, yo se lo digo, usted verá...

El dueño del bar torció el gesto. Imaginaba que algún cliente iba a quejarse pero, creía que había calculado bien el riesgo. La cafetería más cercana estaba a más diez minutos. Sus clientes no tienen tiempo de ir hasta la otra, tomar café y volver a las oficinas con las que compartía edificio, todo estaba calculado y además, tenía un plan.

-¡Jefe! Otro, Pepón Lunero, el mallorquín, el del bocadillo de...

-¡Ya sé! Ya sé. Hazme el favor de darme el parte de guerra al final de la mañana, cuando hagamos caja, no me seas cuentagotas- Respondió malhumorado don Simón -El lunes, todo volverá a su ser, tengo un plan, como te he dicho- Cortó tajante la conversación el dueño del bar.

-¿Pero tanto se ahorra dejando de comprar los periódicos?- Se quejó Sixto también mal humorado, pues era él quien recibía las quejas de los clientes. El jefe le iba a explicar "su plan" pero le miró como un catedrático a un parvulitos, y se ahorró dar explicaciones.

Y el lunes llegó, y la cafetería Bona Hora sin prensa para los clientes. Y los clientes, que aún entraban, se topaban con un cartel detrás de la barra que decía.

Comprar prensa no compensa ¡Wi-Fi gratis!

Cuando llegó Sixto a cubrir su turno y se encontró con el cartel, no se pudo reprimir.

-¿Pero... y este es el plan?

-¡Naturalmente! -Respondió don Simón. -El personal se pasa todo el día enganchado al móvil ¿no? Pues ahí está: Wi-Fi.

Su plan no duró. Al cabo de una semana, volvió a comprar prensa para recuperar a sus clientes pero, no apareció por allí ninguna de los clientes habituales. Al final de la siguiente semana despidió a Sixto.

A los quince días, frente a la cafetería Bona Hora, Sixto instaló un "Café Bus" con un nombre extraño "Prensa Bien y Acertarás" ¡Lleno desde el primer día! Su especialidad, la prensa del día y esas arcaicas herramientas de cultura llamados libros que los clientes llevaban y traían a su conveniencia.