Donde habita la luz

10.02.2017

POESÍA 

Llegó el mar a mis pies

en suave ola

dócil, viva, transparente y fría.

Recorrió mi cuerpo un temblor húmedo,

que en cierta medida, ya estaba esperando.

Y después se alejó el mar de mis pies

llevándose la orilla con él

dejándome como recién aterrizado

al borrar mis huellas en la arena

-memoria de camino andado-

creando geografías vivas, universos brillantes.

Varado en la luz

permanecí hipnotizado

contemplando los brillos del juego del agua

en ese ir y venir continuo.

Si yo fuera un barco, pensé

recorriendo mares y océanos

en lejanas singladuras ciegas

soñando siempre con regresar a mi puerto

el Sol sería mi faro.

Por eso cada mañana miro al este

y en cuanto la oscuridad se quiebra

pongo rumbo a la luz

que me va acercando a mi puerto

a esa bahía dónde habita la luz que nunca miente.