Chun el perro de Chin

28.02.2017

CUENTO

Chun, es el perro de Chin, un niño chino que vive en Chan, un pueblecito de la provincia de Chachi, un lugar magnifico para vivir, como es fácil imaginar. Chun es obediente, educado, tiene buen carácter pero es un poco duro de oído. Normalmente este pequeño problema no se nota y cuando Chin llama a Chun y no le oye, Chin le grita un poco más y solucionado.

Cuando Chin pasea a Chun se vuelve un poco chulín, pero este invierno ha sido un lío y de chulín, no ha podido ir, se ha tenido que chinchar. Con tanto frío, mucha gente se ha resfriado. Lo curioso es que casi nadie tosía, la mayoría sólo estornudaba. En esto, cada uno tiene su estilo, aunque poco más o menos siempre suena parecido, es decir: Achusss, achisss, chusss, chiuss y sonidos de este tipo. Entonces, para Chun, el perro de Chin, es una locura. Cada vez que alguien estornuda, se creé que le llaman a él y como está muy bien educado va corriendo a sentarse junto al que ha estornudado, moviendo el rabo para saludar. (Las personas resfriadas en china no suelen usar pañuelo. Ellos piensan que es una cochinada quitarse los mocos y metérselos en el bolsillo. Cada uno en su país tiene sus costumbres). Bueno, pues Chun se pasa el invierno corriendo detrás de la gente resfriada y el pobre Chin gritándole todo el rato. A Chin no le parece que vivir en Chan sea bueno para él, casi le parece chungo. Preferiría vivir en un sitio donde la gente no se resfriara y se pasen el día entre achiss, achus, y achiuss.

Un buen día, Chin, cansado de Chun le llevó a Chon, el veterinario de Chan, el pequeño pueblo de la provincia de Chachi por donde paseaba muy chulín, Chin con su perro Chun. Hubo suerte, Chon, el veterinario, le dio una buena solución. Le dijo que lo mejor era cambiarle el nombre, uno que no sonara como nada conocido, así no iba a tener problemas. Pensando, pensando se le ocurrió un nombre que sin saber porqué, le sonaba a perro. Le puso Chucho. El único problema es que Chucho no suena tan chulo como Chun pero en cuanto se acostumbre a él, Chin podrá volver a pasear todo chulín por su pueblo Chan de la provincia de Chachi de la China.

Por cierto, a Chucho, que antes se llamaba Chun le pasa como a nosotros: todos los chinos le parecen iguales. Bueno, menos su amo Chin que vive en Chan un pueblecito de la provincia de Chachi. Ya se sabe, los chuchos son chachis y los mejores amigos del hombre, sean chinos o no.

Yo no tengo perro pero debe ser chuli poder ir todo chulín con un chucho chulo. Por cierto, Chin tiene un amigo que se llama igual que él, aunque su perro se llama Chicha. Cuando están juntos los dos Chin, la gente dice que les trae suerte saludarles y dicen siempre: ¡Chin, Chin suerte!

A Chin y a Chin les hace gracia. Claro que si Chucho, se llamara Chan, como el pueblo donde vive con Chin, y Chicha, el perro de Chin, el amigo de Chin del que os he hablado desde el principio se llamara Pan, cuando estuvieran los cuatro juntos, saludarles por sus nombres: Chan, Pan, Chin, Chin, parecería una fiesta...